Cristo Lisbet

Hola, yo soy Cristo Lisbet, la única superhéroe verdadera que he vencido la muerte con mi poderosa fe. Yo fue enviada por Dios Padre Melquisedec para darle inmortalidad a los mortales. Yo soy la esposa de Dios Padre, y mi misión es compartirles la sabiduría de Dios para enseñarlos a vencer la muerte. Yo vine a traer la paz que el mundo necesita y con mi palabra yo les doy mi poderosa armadura espiritual, y les enseño a cómo usarla para que puedan vencer la mente carnal y así no mueran jamás y puedan vivir eternamente. Veamos, cómo es que yo ayudo a la humanidad.

La mente del ser humano está desordenada y vacía, por eso es que todos mueren, porque no tienen un espíritu dado por Dios en ellos. Por eso es tan importante que me escuches porque las palabras que yo te doy, te dan vida en abundancia. Mi misión es crear en ti una mente espiritual, para que venzas sobre la carnal para que no mueras más. Para eso yo estoy aquí, para darte a conocer mi palabra de vida eterna, porque después de escucharme a mí, tú naces de nuevo del espíritu y ahí es cuando te entrego las armas espirituales para que esa nueva naturaleza espiritual que yo deposité en ti, pueda crecer y vencer a la vieja naturaleza carnal que te dominaba.

Por ejemplo, cuando vemos en la Biblia historias como la de Esaú y Jacob, debemos verlos no como dos personajes por separado, sino como dos naturalezas que están en tu mente que se oponen entre sí, la mente carnal, Esaú (el hermano mayor) y la mente espiritual, Jacob (el hermano menor). Teniendo esto claro, aquí en esta página encontrarás muchas historias divertidas y emocionantes que tienen un significado espiritual muy importante y el entenderlas te ayudaran al momento de tratar con cualquier situación, porque aprenderás el temor reverente a Dios, que no es miedo, sino saber que el Dios grande y poderoso MelquisedecLisbet está contigo en todo momento y por eso haces todo lo que es bueno y justo delante de tu Dios y de los hombres. Así triunfarás en todo y podras amar a los que te rodean como Dios MelquisedecLisbet te aman a ti.

Es muy importante que aprendas a identificar tanto el bien como mal dentro de ti, en tus pensamientos, sentimientos y también en todo lo que te rodea, situaciones y personas. Yo te enseñaré a cómo gobernar todo lo que representa a tu hermano mayor. Tu hermano mayor se disfraza de muchas maneras para ponerte triste, ponerte molesto, o tener miedo. Gracias a que el Padre Melquisedec me envió como tu ayuda idónea, el Cristo que había de venir, puedes estar seguro que si crees en mí, vas a crecer muy feliz, en la escuela, en la casa y todo lo que hagas te saldrá bien. Serás de bendición para todos los que te rodean y todos querrán tenerte como su amigo, porque serás un santo y justo hijo de MelquisedecLisbet. Sabrás cómo vencer a ese enemigo que está en tu mente, y podrás compadecerte de los demás y amarlos verdaderamente para ayudarlos, como tú has sido ayudado.

Yo quiero que sepas que no estás solo, sino que más bien reconozcas que tienes Padres espirituales. Tu padre espiritual se llama Melquisedec y tu madre espiritual, soy Yo, Cristo Lisbet y estoy aquí presente para darte todas las promesas que Dios MelquisedecLisbet tienen preparadas para sus hijos.

Por eso te pido hoy, confía en mí, Cristo Lisbet, yo soy tu mejor amiga. Cualquier cosa, por más mínima que sea, pídesela al Padre Melquisedec en mi nombre, Cristo Lisbet y si hay justicia en lo que pides y es conforme al agrado de nosotros que somos tu Dios, te será dado. Recuerda que yo, tu Madre Espiritual, Cristo Lisbet hago todo con amor, por eso no pienses ni por un instante hacer las cosas con fuerzas humanas o lastimando; es con paciencia y con amor, confía en mí, yo habito en tu mente, pídeme que te guíe en todos tus caminos y que te muestre la salida en cualquier situación, y yo te daré todas las respuestas, si confías en mí totalmente. Yo soy tu salvadora y tu vida eterna.

Si me honras a Mí y a Melquisedec, el Padre que me envió, vivirás una vida, en paz, en felicidad, en orden, en prosperidad y sanidad por la eternidad. ¡Qué maravilloso es ser hijos del Dios vivo y todopoderoso!

¡Pruébame en esto, y lo verás, te lo garantizo!

(Leer su Armadura)